Concepción Carhuancho: “Para mí es una pérdida de confianza”

El juez Richard Concepción Carhuancho se convirtió en un hombre clave en el Caso Lava Jato, pues ordenó prisión preventiva para dos ex presidentes: Alejandro Toledo y Ollanta Humala. Pero a pocos días de que termine el 2017, se dio a conocer que ya no verá los procesos relacionados con el mencionado caso de corrupción. Ahora está evaluando volver a Chimbote, su plaza de origen.

—Ya no será el juez de investigación preparatoria a cargo del Caso Odebrecht.
La resolución administrativa del Consejo Ejecutivo del Poder Judicial ha dispuesto varios temas. Uno de los puntos es que los casos de lavado de activos que tienen como delito precedente un acto de corrupción deben pasar de inmediato al nuevo Sistema Nacional de Corrupción de Funcionarios. Eso dispone.

—Estamos hablando de los casos relacionados a Odebrecht, Nadine Heredia, Ollanta Humala, Alan García, Keiko Fujimori.
Todos ellos están vinculados [con corrupción]. No quiero adelantar sobre cada caso, pero lo que sea lavado de activos vinculado a corrupción tiene que irse, según esa resolución. Se quedarían los de lavado de activos puros.

—¿Cómo quedaría la extradición del ex presidente Alejandro Toledo?
En principio, de acuerdo con lo que dice la resolución, yo no lo vería más.

—¿Cuál es su lectura sobre esta decisión?
Para mí es una pérdida de confianza, no solamente a mí, sino a todos los magistrados de la Sala Penal Nacional. Pero además veo un trato discriminatorio [por el concurso de plazas para integrarla]. De manera paralela a la Sala Penal Nacional funciona el Sistema Nacional de Corrupción de Funcionarios. La creación y la designación de los jueces de ese sistema ha corrido a cuenta del Consejo Ejecutivo del Poder Judicial.

—No hubo concurso.
No. Lo que yo quiero advertir es un trato discriminatorio porque las plazas de la Sala Penal están saliendo a concurso, pero no ocurre lo mismo con el otro sistema. Es un trato discriminatorio evidente, que no debe darse porque esta sala tiene tradición jurídica, tiene más de 20 años.

—Usted dice que están cambiando las reglas del juego…
Es como un partido de fútbol en el que al medio tiempo, o faltando 30 minutos para que acabe, viene alguien y dice: “Cambiamos el árbitro y va otro a partir de ahora”. Creo que cuando hay un proceso no se puede cambiar las reglas del juego. Es un principio básico que debe observarse en todo proceso penal.

—¿Qué mensaje cree que está mandando el Poder Judicial con esta decisión?
No quiero entrar en opiniones, pero el momento no es oportuno porque son procesos mediáticos, de alto interés público y donde siempre el ojo de la sospecha va a estar en vilo. Quiero ser enfático: aquí nadie se aferra al cargo. Sí debe quedar claro que cuando van a establecerse las reglas de juego, tiene que ser con respeto a la Constitución y al debido proceso.

—¿Postulará al concurso para obtener una plaza en la nueva Sala Penal Nacional o regresará a la Corte del Santa, en Áncash?
Es un tema que voy a meditar todavía. Esta pérdida de confianza no está recayendo sobre jueces provisionales, sino sobre jueces titulares. Todos los magistrados de la Sala Penal Nacional somos jueces titulares.

—Usted es juez titular en Áncash, pero tiene que postular ante el Consejo Nacional de la Magistratura para continuar como juez de investigación preparatoria en la Sala Penal Nacional.
Sí, para estar en el mismo nivel. Con el mismo sueldo y con el mismo tratamiento. No tiene sentido.

—Si regresa a Chimbote, ¿cuándo lo haría?
No lo sé todavía. Creo que a partir de ahora todo es incierto.