¿Cómo tener una cultura innovadora dentro de una organización?

Como director ejecutivo del Interactive Advertising Bureau (IAB) Perú, organismo que reúne a las empresas que interactúan alrededor del ámbito de la publicidad digital, así como director ejecutivo de Ynnovadores, incubadora y aceleradora de startups, Juan Alberto Flores observa los esfuerzos de las grandes organizaciones por introducir culturas innovadoras dentro de sus modelos de negocios, muchas veces sin el éxito que estas esperan.
Para Flores, introducir una cultura que acelere la transformación digital en una empresa, generando un ecosistema para generar productos, servicios y procesos innovadores, no es un programa cuyos resultados se ven en el corto plazo, pero se debe empezar ahora mismo, porque, asegura, mañana será tarde.
¿Cuáles son los elementos que se requieren para hacer de la innovación una cultura organizacional?
Para que exista una cultura que conduzca a la transformación digital a una empresa, o a convertirse en una organización innovadora, se requiere principalmente un ecosistema que permita que esto ocurra. No cualquier empresa podrá hacerlo, porque no es fácil. Como país estamos atrasados en modelos organizacionales. Muchas empresas creen que abren los ojos un día, mientras que ya empezó el tránsito a la innovación o la transformación digital, pero no es tan simple.
¿Cuáles son los factores que debe reunir ese ecosistema?
Primero, una revisión del modelo de negocio. Segundo, revisar los programas de capacitación, que deben incorporar elementos de innovación y cultura digital, incluso desde el proceso de inducción. Las universidades no forman a los alumnos en estos campos y las empresas lo deben hacer. Una organización que busca hacer el tránsito hacia una cultura organizacional innovadora que no se preocupa por capacitar a sus ejecutivos en estos temas, no lo va a lograr.
¿Cuáles son los cambios se deben realizar en términos como el de la misión y la visión?
Las organizaciones modernas ya no hablan de visión o misión, sino de propósito y sentido de la trascendencia, entendiendo estos elementos como la búsqueda de generar un impacto positivo en el campo del bienestar, tanto del mercado local como global.
¿Es un proceso de corto o largo plazo?
Es un proceso largo, costoso, pero con acciones de corto, mediano y largo plazo. Se puede activar mañana pero no esperemos resultados pasado mañana, ni tampoco esperemos ver un retorno inmediato de la inversión. Sin embargo, este plan, si se lleva a cabo de forma estratégica y seria, nos va a permitir no perder dinero en el futuro y, en el mejor de los casos, a sobrevivir en un mundo 100% digital. Es invertir ahora para cosechar en cinco o diez años.
En tu experiencia, ¿cómo se acercan las empresas peruanas a estos procesos de transformación?
Existen cinco situaciones. Están las empresas que recién toman conocimiento de su situación, que se dan cuenta que no tienen experiencia en este campo, que son la mayoría. Un segundo tipo son las empresas que ya están introduciendo programas de capacitación en herramientas como Canvas y Design Thinking, saben que es importante pero todavía no saben cómo hacerlo. Un tercer tipo son las organizaciones medianamente sensibilizadas que deciden probar un proyecto de transformación. Le siguen las empresas que deciden crear sus propios laboratorios de innovación.
Finalmente, están aquellas que sabe lo que quieren, que tienen ya sus laboratorios generando ideas innovadoras, pero consideran necesario asesorarse con empresas o consultoras especializadas, con el fin de multiplicar el alcance de sus innovaciones, porque tendrán la ventaja de no estar sujetas a las jerarquías, procesos y tiempos del corporativo.
¿Qué puede aprender una gran empresa de una startup?
Son organizaciones más pequeñas, más audaces, más flexibles. Tienen pocos recursos, están pensando cómo sobrevivirán el día de mañana, por lo tanto sus procesos son cortos, eficientes, rápidos y baratos. Poseen una cultura del recorte de procesos, del ahorro de tiempo y dinero, y de manejo de la tecnología como base de su estrategia. Hacen en seis meses lo que una gran empresa podría hacer en tres años. Las grandes empresas deberían prestarle más atención a las startups.
Dentro de la organización, ¿de quiénes depende que se tome la decisión de hacer esta transición?
De los líderes, desde el directorio hasta el CEO, pero tampoco se va a lograr si el proyecto no compromete al resto de la organización, desde los mandos medios hasta la pieza más operativa. Se requieren cuatro elementos para que esto funcione:
✔ Liderazgo: Los líderes de la empresa deben comprometerse hasta el final con llevar adelante esta transformación, incorporándola a su modelo de negocio.
✔ Usuario: Se debe comprometer a los colaboradores en este tránsito, preocupándonos primero porque asuman la transformación internamente antes de llevarla al consumidor.
✔ Educación: Se debe gestionar una estrategia digital que le sea útil a todos, que de verdad les genere valor, que contribuya a acercar las áreas y que no genere brechas.
✔ Digitalización de los procesos: La manera más tangible de experimentar un cambio es incorporando la transformación digital y la innovación en el día a día.
¿La masificación de la transformación digital terminará obligando a las empresas más tradicionales a hacer este tránsito, o todavía pueden esperar unos años más?
Si vas a empezar hoy, estás tarde. En el Perú, el comercio electrónico mueve más de 1.800 millones de dólares y la publicidad digital representa el 15% de la inversión total. Por otro lado, estamos viendo cómo se incrementa la inversión en los procesos de digitalización de la manufactura. Mañana es tarde, debes empezar hoy.